Hay momentos en los que caemos en la cuenta de que vivimos con prisa pero que si nos preguntaran adónde queremos llegar, no tenemos ni idea.
Si compartes esta experiencia, puede que también venga acompañada de una sensación de ahogo en el pecho y la garganta, de que el corazón se te acelera; quizá tengas dificultades para dormir, a pesar de sentir mucho cansancio durante todo el día, o al contrario, no encuentres las fuerza para levantarte de la cama. Incluso puede que te sientas con baja autoestima, con la sensación de no poder con todo.
Además, puede que todo este cúmulo de malestar te haga sentir que ya no disfrutas las cosas que antes te hacían sentir bien, que te sientas en una espiral de confusión y desgana, en la que te cuesta encontrarle un sentido a la vida.
Me atrevo a preguntarte una cosa: ¿alcanzas metas y logros que crees que te harán feliz pero, una vez llegas a ellos, continúas sintiendo que no es suficiente para alcanzar el bienestar?
Todas estas experiencias pueden venir de muchas fuentes: la presión social, la autoexigencia, el descuido del mundo interior por vivir en piloto automático, o el miedo a la incertidumbre, más ahora en la difícil situación geopolítica que estamos sufriendo.
Sea como sea, estas sensaciones funcionan como una alarma: te están indicando que algo dentro en tu interior no va bien y que probablemente necesites bajar el ritmo, observar tu experiencia y re-evaluar el camino que has decidido seguir. Incluso, pueden llevar a plantearte: ¿has decidido un camino propio o te ha sido dado?
En terapia podemos deshilar todas estas sensaciones y darles la forma que nos sirva como motor para la construcción de un camino que esté más cerca de tus propios valores, mediante un enfoque que permita alinear lo que sientes, lo que piensas y lo que haces.
«Lo más importante en la vida es que lo más importante sea lo más importante.»
Stephen Covey
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Ángela BMTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
La empatía y profesionalidad de Davinia logra que las sesiones sean super transparentes y reales. Te hace sentir comprendido/a y acompañado/a todo el tiempo. Además tiene mucho tacto y solidez emocional para tratar temas complicados. Me siento muy agradecida de haber coincidido con ella en mi camino y la recomiendo a todo el mundo, no importa la edad ni el género. Es una bellísima persona.Publicado en Google![]()
José María NazaretTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Excelente profesional.Publicado en Google![]()
raulTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
La experiencia con Davinia ha sido profundamente positiva. Su profesionalidad, empatía y cercanía me han ayudado a comprenderme mejor, superar barreras personales y ganar una nueva perspectiva sobre mí mismo. Gracias a su acompañamiento, me siento con más confianza y con herramientas para seguir creciendo. La recomendaría sin dudar a cualquier persona que busque apoyo psicológico de calidad y humano.Publicado en Google![]()
Isa VicoTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Llevo años yendo con Davinia, al principio presencial y luego a distancia. Desde el primer momento me sentí acogida y escuchada, y de manera natural e incluso familiar, a través de las charlas en nuestras sesiones ella me ha ayudado a entenderme mejor y me ha dado herramientas para avanzar y gestionar mejor mis problemas y ansiedades. Muchas gracias por los buenos consejos durante estos años <3Publicado en Google![]()
Irene MiguelTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Después de haber compartido este tiempo con Davinia, el cual ha sido un antes y un después muy importante para mí, solo puedo darle las gracias por haberme acompañado y ayudado. Empezar este proceso con ella fue de las decisiones más difíciles que tomé, pero de las más gratificantes. Ha sido un proceso difícil pero bonito a partes iguales. Muchas gracias por todo Davinia ❤️🩹Publicado en Google![]()
Laia BenaventTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Me encanta Davinia. Es una psicóloga con la que he podido profundizar mucho en mis problemas y me ha acomoañado con mucho amor durante todo el duro proceso. Me encanta la mirada tan atenta y paciente que tiene y como consigue captar con palabras aquello que yo misma no veía. Con eso siempre me ha dado las piezas que necesitaba para avanzar en mi proceso!Publicado en Google![]()
IuliaTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Tras haber compartido algo más de un año con Davinia puedo decir que es una gran profesional, atenta, empática, y que te hace sentir cómodo en todo momento con su cercanía y forma de comunicarse. Gracias a su apoyo he conseguido herramientas que aplico en el día a día, entre otras muchas cosas. Por lo tanto, la recomiendo totalmente a cualquier persona que se esté planteando ir a terapia 😊Publicado en Google![]()
sade .cvTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
He estado en terapia con Davinia durante 3 años y para mi ha sido un antes y un después. Me ha ayudado a llegar a lugares que me han dado paz y me han hecho reconciliarme conmigo misma. Creo que es muy difícil conseguir eso, y ella me ha ayudado con comprensión y compañía. Siempre recomiendo su terapia y seguiré haciéndolo. Si creéis que necesitáis ayuda, no dudéis en contactar con ella. Estará ahí para vosotras/osPublicado en Google![]()
Borja GinerTrustindex verifica que la fuente original de la reseña sea Google.
Muy agradecido por el trato y la ayuda recibida, consigue crear un espacio en el que sentirse cómod@ y segur@.
El estrés surge como respuesta ante una tarea o situación vital del presente para la que nuestro organismo siente que no tiene los recursos suficientes para hacerle frente con éxito y por tanto considera que hay un peligro potencial de fracaso.
Por otra parte, la ansiedad comparte la mayor parte de síntomas (físicos, cognitivos y conductuales) pero el origen es distinto a la respuesta de estrés. En este caso, la ansiedad surge de forma más difusa, el cuerpo siente que hay un peligro y por tanto se activan todos los mecanismos de alarma, pero conlleva el añadido de que la situación es más incierta, no sabemos bien qué es a lo que el cuerpo trata de enfrentarse y tiene más qué ver con la anticipación de los posibles riesgos del futuro. Veamos algunos ejemplos:
La ansiedad no es una enfermedad, sino un síntoma, es decir, una consecuencia de otra cuestión más profunda. Si bien las causas de la ansiedad pueden ser múltiples y lo más probable es que no seamos conscientes de muchas de ellas, iniciar un proceso terapéutico en el que detectar su base y sus disparadores puede ayudarte de forma muy beneficiosa y alcanzar una calidad de vida basada en la claridad y la paz mentales.
En ocasiones no podemos permitirnos económicamente asistir a terapia de forma regular, de modo que me gustaría ofrecerte un dossier con algunas técnicas que podrían ayudarte a gestionar de forma autónoma el momento que estás atravesando.
El ataque de ansiedad supone un momento crítico de gran sufrimiento en el que los niveles de ansiedad suben de forma muy rápida e intensa, lo que se conoce como un pico de ansiedad.
El ataque de pánico supone tener un pico de ansiedad, es decir, con los mismos síntomas, solo que en esta ocasión la persona no sabe que los síntomas que tiene proceden de una respuesta de ansiedad o piensa que pueden ser dañinos, incluso letales (como por ejemplo temor a sufrir un infarto) por lo que se suma una sensación de pánico, de miedo a los propios síntomas, que a menudo el efecto que acarrea es la retroalimentación de los síntomas y la sensación de falta de control sobre el cuerpo e indefensión total.
Este tipo de ataques conllevan un gran malestar para la persona, pero con un tratamiento psicológico adecuado se pueden obtener herramientas para aumentar la sensación de control y llevar a cabo una gestión sobre los mismos, de forma que cada vez ocurran de forma menos frecuentes y/o menos intensa, hasta que finalmente remiten en su totalidad.
Los ataques de ansiedad o de pánico son como la punta de un iceberg, es lo que se ve pero realmente el problema está debajo de la superficie, en un entramado de cuestiones de las que no somos conscientes, por lo que lo recomendable es realizar un proceso terapéutico que te dé herramientas para gestionar los momentos de crisis pero que también puedas trabajar en las causas que las disparan.
No obstante, algunas cosas importantes a tener en cuenta para lidiar con un ataque de ansiedad o de pánico son: