Enfoque terapéutico

Si dos instrumentos tocan a la vez, la música resultante es distinta.

Para mí la psicología no puede entenderse de manera individual, porque siempre involucra a dos personas, de modo que la relación terapéutica cobra mucha importancia.

Tengo tanto que ofrecerte como tú me puedes ofrecer a mí; yo puedo tener las herramientas profesionales, pero tú mejor que nadie sabes lo que ocurre dentro de ti. Esta reciprocidad es la base, el material desde el que podemos construir de manera conjunta tu proceso terapéutico.

Adentrarnos en lo que somos a veces da vértigo, miedo; mirarse por dentro requiere valentía. Por eso te doy ya mi enhorabuena: que estés leyendo esto refleja que tienes el coraje de dar el primer paso hacia un trabajo personal.

Por mi parte, te ofrezco un espacio de seguridad y respeto, en el que puedes compartir conmigo lo que piensas y sientes sin temer que te juzgue. Me gustaría escucharte, comprenderte y facilitar que seas más consciente de lo que te ocurre, para acompañarte en aquellos cambios que te harán sentir mejor, dando sentido y sostén a todas las emociones que formen parte del camino.

He de decir que no me gusta encorsetar a las personas en un tipo de método o técnica, sino tratar de personalizar el proceso a tus intereses y necesidades en la medida que mis conocimientos y circunstancias lo permitan. Por ello, trabajaremos desde un enfoque integrador que recoge diferentes corrientes psicológicas, que compartiré contigo, para valorar en común qué necesitas o encaja mejor contigo en este momento.